Historia de Mancha Verde: El Alma del Folclore en Argamasilla de Alba


La Agrupación de Coros y Danzas Mancha Verde constituye uno de los pilares culturales más importantes de Argamasilla de Alba y un referente del folclore tradicional de Castilla-La Mancha. Desde su fundación en 1942, esta agrupación ha desarrollado una labor constante de investigación, conservación y difusión de las tradiciones manchegas, convirtiéndose en un verdadero archivo vivo de la memoria popular.

Hablar de Mancha Verde es hablar de historia, de identidad y del compromiso de generaciones enteras por mantener vivas las raíces culturales de un pueblo.

Los orígenes: cuando el folclore nacía en las quinterías

Aunque la agrupación se fundó oficialmente en 1942 bajo el impulso de la Sección Femenina y con Carmela Lucendo como primera presidenta, sus verdaderas raíces son mucho más antiguas.

El folclore que hoy preserva Mancha Verde nació de forma natural en la vida cotidiana del campo manchego. Durante las épocas de vendimia y siega, tras las largas jornadas de trabajo, los jóvenes se reunían en las quinterías y casas de labor. Allí, a la luz de los candiles y junto al calor del fuego, surgían canciones, bailes y músicas populares como forma de ocio y expresión colectiva.

En muchas ocasiones, los instrumentos musicales eran improvisados con objetos cotidianos como sartenes, almireces o botellas, demostrando que la tradición popular nace siempre de la creatividad y la necesidad de compartir.

Con la transformación del mundo rural en el siglo XX, muchas de estas tradiciones corrían peligro de desaparecer. Fue entonces cuando un grupo de personas comprometidas decidió recopilarlas, conservarlas y transmitirlas, iniciando así el camino que convertiría a Mancha Verde en una institución cultural de referencia.

Una trayectoria de continuidad y compromiso cultural

Uno de los mayores logros de Mancha Verde ha sido mantener una actividad prácticamente ininterrumpida durante más de ocho décadas, algo que muy pocas agrupaciones folklóricas pueden afirmar.

Durante estos años, el grupo ha realizado un importante trabajo de campo recopilando bailes, músicas y vestimentas tradicionales propias de Argamasilla de Alba y su comarca, asegurando su transmisión fiel de generación en generación.

Este legado quedó reflejado de forma especial en el documental «75 años de folclore argamasillero», estrenado en 2017 y dirigido por Rufino Pardo, donde se recoge la historia de la agrupación a través del testimonio de sus propios integrantes, mostrando que el folclore no es una pieza de museo, sino una tradición viva.

El repertorio: la riqueza del folclore manchego

El repertorio de Mancha Verde es uno de sus mayores valores culturales. A lo largo de su historia, la agrupación ha recuperado y mantenido más de una veintena de piezas tradicionales que forman parte del patrimonio etnográfico local.

Entre los bailes más destacados se encuentran:

La Jota del Lugar Nuevo
Es la pieza más emblemática de la agrupación y una de las más espectaculares de su repertorio. Destaca por su complejidad coreográfica, los constantes cruces entre parejas y su impresionante final conocido como la caída del ángel. Tradicionalmente suele cerrar las actuaciones por su gran impacto visual.

Las Seguidillas Manchegas
Consideradas una de las danzas más antiguas y representativas de la región, con raíces que se remontan varios siglos atrás.

Fandangos y jotas tradicionales
Como el Fandango del Tío Tío, la Jota de la Vendimia o la Jota del Pelele, que reflejan la diversidad musical de la tradición manchega.

Otras piezas del cancionero popular
Como rondeñas, malagueñas o torrás, que completan un repertorio variado y de gran valor histórico.

Todas estas piezas son interpretadas con música en directo por la rondalla del grupo, formada por guitarras, bandurrias, laúdes y voces que mantienen la esencia sonora tradicional.

La indumentaria: una reconstrucción fiel de la tradición

Uno de los aspectos más llamativos de Mancha Verde es el rigor histórico de su indumentaria. Lejos de ser simples trajes escénicos, las vestimentas son reconstrucciones basadas en la documentación y en las prendas utilizadas tradicionalmente en la comarca.

El traje de fiesta o gala

Es el más vistoso y simbólico. Su elemento más característico es el corpiño verde de terciopelo que utilizan las mujeres, prenda que da nombre a la agrupación.

Se completa con falda de rayas de colores, delantal bordado, toquilla blanca, medias tradicionales y joyería típica manchega. El peinado tradicional, con moño de picaporte, constituye también una parte esencial del conjunto.

El traje de vendimia o de diario

Representa la indumentaria de trabajo del campo. Es más sencillo pero igualmente representativo, incluyendo refajo, delantal, medias, albarcas y el tradicional pañuelo de hierbas acompañado de sombrero de paja.

Estas vestimentas permiten mostrar no solo el folclore festivo, sino también la vida cotidiana de los antepasados.

La estructura actual y la escuela de folclore

En la actualidad, Mancha Verde cuenta con una estructura artística consolidada formada por:

  • Cuerpo de baile
  • Rondalla
  • Grupo de canto

Pero su verdadera garantía de futuro es la Escuela Municipal de Folklore, donde decenas de niños y jóvenes aprenden cada año bailes, música y tradiciones. Esta escuela constituye la cantera natural de la agrupación y asegura el relevo generacional necesario para la continuidad del proyecto cultural.

Además de su labor formativa, Mancha Verde organiza y participa en numerosos eventos culturales, destacando especialmente:

  • Festival del Mayo Manchego
  • Festival Infantil Lugar Nuevo
  • Festival Internacional de Folklore
  • Festival Nacional Mancha Verde

Estos encuentros convierten a Argamasilla de Alba en un punto de encuentro del folclore nacional e internacional.

Proyección cultural y difusión del nombre de Argamasilla de Alba

A lo largo de su historia, Mancha Verde ha llevado el nombre de Argamasilla de Alba por numerosos escenarios de España y del extranjero, participando en festivales y encuentros culturales que han servido para difundir el folclore manchego.

Su actividad no solo tiene un valor artístico, sino también identitario, ya que contribuye a reforzar el vínculo entre tradición, cultura y comunidad.

Un legado que mira al futuro

Más de 80 años después de su fundación, Mancha Verde sigue siendo un ejemplo de cómo la tradición puede mantenerse viva cuando existe compromiso colectivo.

Su historia no pertenece únicamente al pasado, sino también al presente y al futuro. Cada ensayo, cada actuación y cada alumno que aprende un baile tradicional demuestra que el folclore sigue teniendo sentido como elemento de identidad cultural.

Mancha Verde no es solo un grupo de coros y danzas.

Es memoria.
Es tradición.
Es Argamasilla de Alba.
Y es el reflejo vivo del alma de La Mancha.